El vídeo muestra a que vida te puede llevar las drogas.
La cocaína y sus derivados como el crack, producen sobre el sistema cardio vascular un efecto derivado de la activación del sistema nervioso simpático. Las concentraciones de catecolaminas circulantes (adrenalina) pueden incrementarse enormemente, tanto como cinco veces sobre los niveles normales.
La cocaína es responsable de los diferentes grados de taquicardia, vaso constricción y elevación de la presión arterial. Las diferentes alteraciones dependen de la dosis tomada, así como de los factores de riesgo y cardiopatías preexistentes. El mecanismo por el que se produce isquemia miocárdica o infarto de miocardio en relación con la elevación de la concentración de catecolaminas puede deberse a un incremento de la demanda de oxígeno, bien por espasmo coronario, agregación plaquetaria y formación de trombos, o a la combinación en mayor o menor grados de cada uno de ellos.
Se ha calculado que el peligro de sufrir un infarto agudo de miocardio en personas de bajo riesgo es 24 veces superior durante los 60 minutos siguientes al consumo de cocaína, con independencia de la dosis, la vía o si se trata de un consumidor crónico, esporádico o de primera dosis.
España es el país de la Unión Europea con más alto consumo de cocaína, y lo que es más preocupante, de mayor aumento entre el la población joven. Se calcula que 4-6% de los adolescentes españoles de entre 15 y 16 años consume cocaína.
Éxtasis
Los efectos del éxtasis sobre el sistema cardiovascular son similares a los de la cocaína. Tanto el éxtasis como sus derivados anfetamínicos estimulan la liberación de noradrenalina, dopamina y serotonina del sistema nervioso central y terminales nerviosas periféricas autonómicas. Esta estimulación simpática es responsable de la taquicardia, vasoconstricción y elevación de la presión arterial.
Cannabis
El cannabis es la droga ilegal más utilizada en España. Sus efectos cardiovasculares dependen en gran medida de la dosis.
Dosis bajas o moderadas incrementan la actividad simpática y reducen la actividad parasimpática, generando taquicardia y aumento del gasto cardiaco.
Dosis elevadas producen una inhibición simpática y activación parasimpática que ocasiona bradicardia e hipotensión.
Dosis bajas o moderadas incrementan la actividad simpática y reducen la actividad parasimpática, generando taquicardia y aumento del gasto cardiaco.
Dosis elevadas producen una inhibición simpática y activación parasimpática que ocasiona bradicardia e hipotensión.
Según esto, el consumo de dosis bajas o moderadas produce un aumento del consumo de oxígeno que puede ocasionar una disminución del umbral de angina en pacientes con cardiopatía isquémica subyacente. También se ha descrito activación en la ruptura de placa, y en raras ocasiones, desencadenamiento de un infarto de miocardio. Se calcula que el riesgo de infarto es 4,8 veces superior en los 60 minutos siguientes al consumo.
Opiáceos - Heroína
El representante de los opiáceos más utilizado es la heroína. Aunque también se consume por vía subcutánea o inhalada, las mayores complicaciones cardiovasculares son consecuencia de las infecciones asociadas a su administración por vía intravenosa.
Se ha considerado que los efectos cardiovasculares derivados de la acción farmacológica de la heroína son escasos. Diversos estudios han demostrado que el empleo de metadona puede producir prolongación del intervalo QTc, ondas U prominentes y bradiarritmias, y que altas dosis se han asociado a la aparición de torsades de pointes y muerte súbita.
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